sábado, 17 de octubre de 2015

Cambios

Todos sufrimos cambios, es lo que tiene estar en movimiento. 
Intentamos que nuestros cambios siempre sean a mejor, aunque a veces nos equivocamos y fallamos. 
Este es uno de esos cambios con intención de mejorar, aunque es pronto para saber sí será así, lo que sí os puedo decir es que tengo una nueva ubicación:


Vosotros hacéis que la historia sea real. 
Gracias. 

miércoles, 14 de octubre de 2015

Quiero ir a casa

Hoy quiero ir a casa.

Quiero ir a mi habitación y quedarme allí. Meterme en la cama y taparme la cabeza.
Quiero sentirme segura y protegida. 

Las emociones aquí son más fuertes. Estar en las nubes es realmente estar en ellas, pero caer al suelo... es el peor golpe que hay.

Supongo que es cuestión de tiempo, respirar hondo y tener paciencia. Pero hoy cuesta tanto...

Echo de menos mi casa, los gritos de los vecinos, el ruido de los tacones a las 2 de la mañana, la música fuerte a las 11 de la noche. El jaleo del bar de abajo, la música del parque y los gritos de los niños. 
Echo de menos los miércoles de cine, las visitas de los viernes a vuestro bar y los domingos peleando por salir de casa con algún plan decente para acabar nosotros, los de siempre, haciendo lo mismo que el domingo anterior. 
Echo de menos tener que esperar a los impuntuales, los cambios de plan de última hora, las excursiones sin planear. 
Echo de menos las peleas contigo, que nadie sepa que somos hermanos, que me eches de tu habitación por ser una pesada y no callar mientras vemos una peli. Echo de menos tus tonterías y tu cabezonería por llevar siempre el coche.
Echo de menos ver crecer a esas pequeñajas y escuchar "¿cuándo vas a venir a casa, Vero?" O a ese bebé, que aunque no lo conozco, ya me ha robado el corazón. 

Dijeron que iba a ser duro... Pero hay que vivirlo. 

viernes, 9 de octubre de 2015

Abandono y pereza

Siento que bailo entre el abandono y la pereza. 

Ya os dije que aquí el tiempo pasa diferente, hace nada estaba en España y al mirar el calendario me doy cuenta de que prácticamente han pasado dos semanas desde mi regreso. No quiero molestar a nadie, pero sigo pensando que esa semana en la terreta me hizo daño. 

Para los que queréis estar al tanto de todo, tengo cita el día 16 para el NIN, pero atentos al gran quebradero de cabeza, esa cita es para una entrevista, si la paso me lo dan y ya me podrán contratar de manera legal en cualquier empleo, ¿qué requisitos he de cumplir? Pues aquí nos lo dice todo. Al ser europea las posibles trabas se reducen a pasaporte, DNI, carnet de conducir y certificado de residencia, una maravilla, ¿verdad?, lo sería si tuviese residencia. Y esto es lo que me produce tanto dolor de cabeza, los del NIN me tienen que enviar una carta antes del día 16, en cuanto llegue iré al banco... Lloyds o Barclays (con tener pasaporte es suficiente) a abrir una cuenta y ellos me enviarán otra carta que utilizaré como certificado cuando vaya a la entrevista, algo así como diciendo "que sí, que vivo aquí, que tengo esta carta del banco". Ah! y todo esto tiene que ser antes del viernes de la próxima semana. ¿Qué ocurre si no llega a tiempo y el día de la cita no tengo nada que demuestre que vivo aquí? Es probable que no me den el número.

Ahora que sabéis esto, hasta el día 16 no me preguntéis nada sobre el trabajo, me desespera tanto no recibir esa carta como ver a un ser feo comiendo chicle con la boca abierta, en ambos casos lo arreglaría con un guantazo. Reconozco estar algo bélica últimamente, lo siento. 

Por lo demás todo bien, es el primer día de la semana que no llueve y del frío de estos días tengo un catarro horrible que me ha dejado sin voz. ¡Pero he recibido un paquete con cosas de España! Jamón, chorizo, queso, ¡queso!.. Y con su llegada mi esfuerzo por ser vegetariana se ha ido un poquito al traste. 

Algunos ya sabéis que este blog en un principio iba a ser un videoblog, con vídeos y cosas curiosas que viviera en estas tierras, pero por un motivo u otro, abandono o pereza, ha sido lo que veis, y personalmente no me gusta, no estoy conforme con lo que hago, ni con la apariencia de estas páginas, que aviso que pronto cambiarán de formato, así que si creéis que os gustaría más ver vídeos y cosas bonitas, me lo podéis hacer saber, acepto sugerencias, ideas y cualquier clase de impulso creativo por vuestra parte.

Gracias por estar ahí aunque yo no os vea. 

#exilioenlondres

martes, 22 de septiembre de 2015

Nervios

Estoy muy nerviosa. No he conseguido dormir en toda la noche, los muelles se salen del colchón y se me olvidó darle la vuelta a ver qué tal es por el otro lado.  

Hoy llueve, ¿novedoso? Bueno, lo justo. ¿Os he dicho que esta zona es más fría y húmeda que donde estaba en Londres? Me gusta abrir la ventana para escuchar el sonido de la lluvia. Aún no he comprado un paraguas, pero me gusta salir a la calle y sentir cómo mi pelo se encrespa y se convierte en nube. 

Hoy hace frío, 11 grados, más la humedad de la lluvia y la niebla, pero es curioso, no tengo frío. Llevo unos zapatos preciosos, medias y un vestido algo veraniego. No tengo frío porque estoy nerviosa. 

Voy a casa, a mi casa, no es para quedarme, son sólo unos días. Ya me han dicho que hay 32 grados y un sol que ciega. 

He llegado con 5 horas de antelación al aeropuerto de Gatwick, no porque sea súper previsora, sino porque es a la hora que pillé el tren más barato, es sencillo. El vuelo sale desde la terminal norte, está en obras. El trayecto en tren ha sido de media hora y en el  aeropuerto he tenido que coger la lanzadera, creo que se llama así, una cabina gigante que te lleva de la sur a la norte, y viceversa. No aguanto sentada, sé que voy a terminar contando los pasos que hay de punta a punta.  

Si soy sincera, y lo voy a ser porque para algo este es mi blog, no quiero ir a Alicante. No por nada en especial, simplemente no me apetece. Este maldito paréntesis me está rompiendo la cabeza. Y ahora llegaré, sí, veré gente que quiero, pero luego hay que volver y empezar de nuevo. Llevo dos días llamando para conseguir el NIN, número obligado para tabajar aquí, es algo como el número de la seguridad social. Con él uno es persona, puedes trabajar, abrirte una cuenta en el banco... La llamada para conseguirlo suele ser sencilla, pero no sé por qué la máquina no me pasa con nadie, pero bueno, el lunes que viene lo tendré. ¿Previsión de trabajo? ¡Claro que tengo! Limpiadora, friegaplatos, recoge vasos (no camarera ni ayudante de camarera, simplemente recoge vasos), reclutador (algo así como relaciones públicas para eventos y chorradas varias)... No están tan mal, de verdad. Hay una barbaridad de españoles ingenieros y con carreras de la leche que están en hostelería cobrando más que en España por trabajar de lo suyo, y claro ¿quién se quiere volver? Si aunque tu trabajo sea una mierda te valoran más que en España. Tengo un amigo que ha entrado en McDonald's, todos conocemos el típico chiste de "terminaste la carrera? Si, que guay! Ponme dos BigMac con patatas y coca-cola". Pues mira, aquí te da de comer. 

Oye, retiro lo dicho sobre el frío, tengo la nariz helada. 

Que sí, que sí, que puedo quedarme en España, que allí es fácil, familia, casa, idioma... Pero hay que buscar trabajo igual! Y creedme, España está muy mal para buscar trabajo, estuve un año pateando calle antes de decidir venirme. Paso de que pasen de mí. ¿Pero qué voy a decir yo? Si tan solo soy una cría, que se lo digan a esos padres de familia que ya no tienen ayuda, que se lo digan a esas madres/abuelas que "no tienen hambre". 

Pero que más da, esto son tan solo reflexiones en un aeropuerto al son del taladro de los de atrás. 

Nos vemos en unas horas mamá. 


viernes, 18 de septiembre de 2015

Paseo por la costa


Brighton Pier
He decidido salir a la calle, respirar aire puro y sentir las caricias del calor en la piel. 
Nunca hubiese imaginado que sonreiría tanto al ver el sol. 

He ido en autobús hasta el centro de la ciudad, mi primera experiencia en una nave kamikaze roja, qué suicida es la gente aquí. 

Por una extraña razón hoy no me vienen las palabras, me gustaría poder transmitir las sensaciones que he percibido durante mi paseo pero sé que no lo voy a conseguir. El viento en la cara al bajar del autobús, las piedras de la playa en los zapatos, el hundirme en ellas, sentarme y sentir la humedad en el pantalón, regañarme a mí misma por no haber cogido más abrigo. Cerrar los ojos y respirar. Sal, Alicante huele a sal. Brighton también. 

Noria en el paseo de la playa
Ha ocurrido algo que me ha hecho reír a carcajadas, cuando consigo acomodar el trasero en las piedras saco un sándwich de jamón cocido, no sé si importa de qué era, pero bueno, lo desenvuelvo y cuando voy a dar el primer mordisco viene una gaviota y se lo lleva, de repente una decena de compañera suyas me rodean, algunas se posan a mi lado, otras mantienen el vuelo bajo, y entre todas devoran el sándwich. Fue terriblemente maravilloso. Hay fotos de unos segundo después del atraco, siento no haber podido capturar el momento bueno, pero reía y no podía. 

En el paseo de la playa hay un muelle, Brighton Pier, uno de los más antiguos y largos del mundo. Aparece en películas y en series rodadas en Brighton (sabía que era conocido, pero no tanto), se puede ver en Carry on at your convenience, y tenéis un trocito de una peli rodada aquí, merece la pena visitar la zona, si.


Vistas de la playa. Brighton Pier al fondo

Un valiente

 
Vista de la playa desde el muelle

jueves, 17 de septiembre de 2015

Patatas fritas

No hay tic-tac que me ayude a dormir, pero tampoco hay tic-tac que me torture gritando que es tarde, que el tiempo fuera de estas cuatro paredes corre más que el AVE. ¿Qué más me da si en esta maldita jaula el ave soy yo? 

Ayer perdí mis gafas, están aquí, seguramente bajo de la cama, pero no quiero mirar, ¿y si encuentro al coco? O peor aun, la araña que anoche me miraba fijamente desde las alturas. 

Tomates, también compré tomates, de esos chiquititos que te comes en un bocado. Como disfrutando del crujido de su piel cuando aprieto los dientes mientras escribo estas líneas. Dejo sonar una playlist de Spotify, no me apetece elegir hoy, "The definitive 60s" se llama. Un poco de todo, Van Morrison, Bob Bylan, Led Zeppelin, Jimi Hendrix, Elvis Presley... 

¿Por qué tenemos que elegir en todo momento? Elijo dejarme llevar, si quiero bailar bailo, si quiero no peinarme hoy no lo hago. Total, está lloviendo. 

No desvarío, tan  solo necesito las gafas. 

Vuelve a sonar "Happy together", quiero bailar, lento, moviendo la cabeza de acá para allá. Y me pregunto ¿a quién narices le interesa que esté comiendo tomates?

Volveré a hablar de Londres cuando se lo merezca, ahora simplemente quiero hablar del frío, de la lluvia y de las ganas increíbles que tengo de comer patatas fritas. He de comprar un paraguas. Y patatas fritas, con mucho ketchup. 





miércoles, 16 de septiembre de 2015

Aquí hace frío y llueve

La casa está a las afueras, lo más cercano es una tiendecita 24h al final de la calle. Ayer me deshice de mi pereza por un momento y me vestí con los mismos vaqueros que he llevado estos últimos cinco días, la ropa aun no estaba seca y lo único que encontré fueron dos jerséis, uno sobre otro. Fui al final de la calle, a esa tiendecita que abre todo el día. Tenía hambre, dicen que comprar con el estómago vacío no es buena idea, ¿pero acaso lo es ir a comprar con el monedero vacío? 
-Guisantes
-Arroz
-Zumo de naranja
-Leche de soja
Me olvido de algo... 
-Huevos

Había pensado en ir hoy al centro de la ciudad en busca de un supermercado, pero llueve, y tengo frío, y mi ropa aun no se ha secado. 
Tengo la misma prisa que este café frío por calentarse. 
Ninguna.

No he dormido demasiado, la cama tiene bultos y cada vez que me muevo se cae la almohada por el hueco del cabezal, pero hoy he decidido madrugar, bueno, levantarme antes de las 8:30. 

El sol no termina de salir y yo no termino de despertar. Esto parece un juego de niños, si tu no avanzas yo no me muevo, no vaya a ser que el primero que llegue tenga que pagar la próxima vez, y aquí no vale ser palomita.